Los chatbots de inteligencia artificial (IA) generativa, como ChatGPT, Claude o Gemini, están penetrando en la intimidad de las personas. También en la de los menores. Cada vez más jóvenes recurren a estas herramientas para hacer consultas de carácter emocional.
n algunos casos, el desenlace puede ser fatal: en EE UU hay varias demandas interpuestas contra desarrolladoras de IA por las familias de jóvenes que se han autolesionado o hasta suicidado, presuntamente azuzados por este tipo de herramientas.
El fenómeno de los llamados amigos digitales está empezando a inquietar a los expertos.
Uno de cada ocho adolescentes estadounidenses ya utiliza chatbots como apoyo emocional cuando se sienten tristes, enfadados o nerviosos, según un informe de Rand Corporation y la Universidad de Harvard. La proporción alcanza el 22% si nos fijamos en el rango de edad de entre 18 y 22 años. Otros estudios son todavía más contundentes. Según el Pew Research Center, el 64% de los adolescentes de EE UU usa habitualmente herramientas de IA como ChatGPT, Replika, Claude o Character.AI, un tercio de ellos diariamente.