La ansiedad es una emoción que todo el mundo ha experimentado en algún momento y que prepara a nuestro organismo para realizar una tarea importante.
Sentir ansiedad o preocupación de modo ocasional es una parte normal de la vida. Es una reacción normal y saludable en la mayoría de los casos. Por ejemplo, cuando uno afronta una entrevista de trabajo o un examen puede resultar útil porque nos pone en “alerta”. Durante estas situaciones que nos generan ansiedad se pueden percibir síntomas físicos como que el corazón late más rápido, sentimos la boca seca y nos sudan las manos, que poco a poco a lo largo de la entrevista o del examen irán desapareciendo. Incluso, antes de la entrevista o del examen se pueden notar estas sensaciones y tener algunos pensamientos como que el entrevistador puede ser muy duro o que las preguntas serán muy difíciles.
Sin embargo, la ansiedad puede convertirse en un problema médico (trastorno mental) cuando las personas tienen preocupaciones frecuentes difíciles de ignorar y miedos intensos, excesivos y persistentes sobre situaciones diarias. Con frecuencia, en los trastornos de ansiedad (el nombre médico más común que reciben estos problemas) aparecen episodios repentinos de miedo intenso o terror que alcanzan su máxima intensidad en una cuestión de minutos (ataques de pánico).
Los trastornos de ansiedad son un grupo de enfermedades altamente discapacitantes que suelen limitar nuestras actividades diarias, afectando nuestro desempeño académico o laboral, deteriorando nuestras relaciones sociales y en general mermando nuestra calidad de vida. Los síntomas pueden empezar en la infancia o la adolescencia y continuar hasta la edad adulta.
Una misma persona puede tener varios trastornos de ansiedad al mismo tiempo y no es extraño que tenga otros trastornos del ámbito de la salud mental (como la depresión, o problemas con el abuso de algunas sustancias como el alcohol). Estos trastornos se acompañan de síntomas físicos inexplicables o que no se resuelven fácilmente como dolor físico (p. ej. dolor de cabeza o muscular), lesiones en la piel (p. ej. dermatitis), bruxismo (apretar la mandíbula cuando se duerme) y malestares gastrointestinales (p. ej. colitis, gastritis, diarrea). Es frecuente que una persona con ansiedad haya acudido con diversos especialistas médicos antes de llegar con el especialista en salud mental.
En México, según la Encuesta Nacional de Salud Mental de 2003 los trastornos de ansiedad son los más frecuentes y los más crónicos de todos los trastornos mentales. Afectan más a las mujeres que a los hombres.
Existen varios trastornos de ansiedad, pero todos comparten una característica principal entorno a la que se manifiestan los diferentes síntomas: la preocupación/angustia y el miedo constante y excesivo. Para determinar que tipo específico de trastorno de ansiedad tienes se requiere la evaluación por el especialista de salud mental.
Fuente: Salud mental
https://saludmental.mx/informacion/ansiedad
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