A veces, una relación sana también necesita revisión. Igual que te haces análisis médicos para controlar la salud, muchas parejas empiezan a llevar su vínculo a un espacio donde cuidarlo antes de que surjan problemas. Y quizá tú también te hayas preguntado si la terapia podría servir para reforzar lo que ya funciona. La prevención emocional está en auge y tiene mucho sentido en un mundo donde queremos construir relaciones más conscientes.
Lara Ferreiro, psicóloga, confirma esta tendencia: "Muchas relaciones buscan llegar a acuerdos de manera sana, ver si están alineados en decisiones como la de tener un hijo, u otros temas, como comprobar si quieren abrir la relación". La terapia ya no es solo una solución; es una herramienta de crecimiento.
Principales motivos para ir a terapia de pareja
En una terapia de pareja al uso, es decir, en esa en la que la pareja acude debido a un roce en la relación, la infidelidad sigue encabezando la lista de motivos clásicos para pedir ayuda. Lara Ferreiro lo explica con claridad: "En este caso, se calcula que 7,5 millones de mujeres son infieles, mientras que en hombres el número asciende a 8,5 millones. Según Ashley Madison, una de cada tres personas con pareja es infiel".
La misma plataforma de citas entre matrimonios que señala la psicóloga, o lo que es lo mismo, de citas entre infieles, ofrece cifras reveladoras sobre las aventuras en navidades. Un 61 por ciento de los que ha encuestado para un estudio admite haber deseado serlo en fiestas de la oficina, y un 40 por ciento realmente lo llevó a cabo. De ellos, un 93 por ciento no se arrepiente, un 85 por ciento asegura que nunca fue descubierto, y un 82 por ciento afirma que no hubo consecuencias.
Como dice la terapeuta de parejas, "uno de los motivos de infidelidad femenina es que el 60 por ciento de las mujeres casadas no llegan al orgasmo con su marido. En estos casos, estas parejas sí que pueden estar mal". Sin embargo, el motivo de consulta está cambiando: "Muchas parejas vienen a terapia es porque discuten mucho; pero otras solo quieren trabajar la relación aunque están bien".
Y es que cada vez más parejas buscan prevenir tensiones futuras. "Puede ser que quieran abrir su relación o que viene un hijo. Esto ha cambiado muchísimo, sobre todo a raíz de la pandemia; la gente es mucho más consciente de la salud mental", comenta la experta, que además hace hincapié en la idea de que las nuevas generaciones impulsan este cambio: "Los millennials y la generación Z son mucho más abiertos a las terapias individuales y de pareja".
Por qué ir antes de que la relación se estropee
El estigma actual que rodea a la terapia, según la experta, pesa mucho menos hoy en día en comparación con antaño. Señalando un estudio realizado por Mossan, comenta que "cada vez más parejas jóvenes acuden a terapia incluso estando bien. Los famosos en redes sociales también lo cuentan, como María Pombo y su marido, Pablo Castellano".
Así, los nuevos tiempos han traído consigo esta democratización informativa que vela por la salud mental, ya sea mediante celebrities e influencers que cuentan sus experiencias, campañas publicitarias, o simplemente mediante esa gran ventana al mundo que ofrecen los buscadores online: "Hay mayor acceso a terapias de pareja. Las vídeollamadas crecieron muchísimo desde la pandemia de 2020. Ya no hay vergüenza; la gente ha eliminado las barreras de desplazamiento y todo es más accesible".
Tanto es así que esta influencia llega incluso a las citas. De hecho, "Tinder señala que muchos usuarios descartan a sus ligues si no han ido a terapia, o que lo ven como un aspecto negativo". Pero, ¿significa esto que estar en pareja es sinónimo de tener grandes conflictos?
Como cualquier relación, nadie se libra de discusiones o desacuerdos. Sin embargo, una pareja tiende a pasar mucho tiempo junta, y el camino estándar de la misma suele incluir planes futuros que pueden terminar provocando enfrentamientos. Por eso, existen varias situaciones por las que recurren a ayudas de expertos:
Miedo a la mala gestión futura. "Veo parejas que quieren irse a vivir juntas o antes de casarse y que, antes de dar un paso significativo llegan a terapia para trabajar expectativas realistas de la convivencia, el matrimonio, acuerdos sobre dinero, tiempo libre, relación con los suegros, familias de origen y amistades", comenta Lara Ferreiro.
Traumas familiares. En ocasiones, la decisión puede ir más allá y deberse a un motivo íntimo: "Hay un efecto de no querer acabar como nuestros padres. Muchísima gente llega a terapia diciendo que no quieren un divorcio traumático o el tipo de relación que tuvieron o tienen sus progenitores".
Temor a una separación desastrosa. "Según el Instituto Nacional de Estadística, siete de cada diez matrimonios se separan hoy en día", explica la experta. De ahí que muchos acudan pronto: "También vienen por motivos de pre-convivencia o pre-matrimoniales, o cuando son padres y están desbordados" detalla, con una conclusión clara: "La prevención es más barata que la reparación".
Gran carga mental, uno de los males de hoy en día. Así lo especifica Lara Ferreiro: "Viene mucha gente que trabaja muchísimo, con burnout, y parejas con historia previa de salud mental que deciden comenzar este proceso, así como parejas LGBTQ+ abiertas, poliamorosas o con estructuras no normativas, que no tienen modelos claros en su entorno y vienen para llegar a acuerdos".
El psicólogo Goodman, comenta la terapeuta, señala que la media de tiempo que tarda una pareja en ir a terapia es de cinco o seis años. Según el experto en salud mental, a partir del tercer año, si hay malestar y no se ha tratado de solucionarlo, éste se alarga. Un fenómeno que, como explica Lara Ferreiro "hace que sea más difícil y más caro remontar".
Cómo se trabajan las posibles crisis en terapia
A la terapia de pareja no hay que temerle. Lo primero que hay que hacer, antes de ir, es eliminar los prejuicios y pensar que acudir a ella no significa que estés en un mal momento con tu pareja. De hecho, la psicóloga explica las prácticas y los beneficios que puede acarrear iniciar este proceso, el cual puede reforzar (y mucho) una relación: "Trabajo mucho con las 'horas rosas', que consisten en darle relevancia al ocio. Hacer un plan sorpresa una vez por semana, alternando quién lo organiza".
En las sesiones se habla y profundiza en casi todo. De este modo, se "se fomenta el romance, la pasión, la sexualidad, la comunicación, las familias políticas. Se habla de cómo van a gestionar las finanzas, qué pasará cuando sean padres, o del síndrome de preboda (cuando antes de la boda están con miedo al 'para toda la vida')", explica Lara Ferreiro.
La demanda principal es de herramientas para gestionar los problemas y los cambios, por lo que en terapia se entrena la comunicación entre ambos miembros de la pareja, algo fundamental para su buen desarrollo: "Trabajamos la escucha y la comunicación sin críticas, sin presión, sin defensividad y sin herir".
Cómo decidir si ir a terapia de pareja
En el caso de responder de manera positiva a las siguientes cuestiones, Lara Ferreiro recomienda ir a terapia de pareja: "Si el día a día de la pareja es diferente a cómo les gustaría que fuese dentro de dos años, si describen su vida sexual de manera diferente, si alguno siente que a veces se guarda cosas para escapar o evitar malentendidos, si a alguno le gustaría que hubiera más pequeños gestos de cariño diarios, si existen decisiones futuras que prefieren evitar porque no saben cómo afrontarlas, o si les gustaría disponer de más herramientas para comunicarse mejor", explica.
La terapia de pareja, incluso cuando todo va bien, puede convertirse en un espacio para pulir, prevenir y crecer. Porque no se trata solo de evitar crisis, sino de fortalecer lo que ya existe y caminar juntos con mayor conciencia.
Fuente: HOLA
https://www.hola.com/estar-bien/20251130869794/terapia-pareja-preventiva-sin-crisis-beneficios-ejemplos-famosos-expertos/
Psicoanálisis, Psicoterapia