Recuerdo estar sentada en este auditorio tres años atrás presenciando la graduación de mis compañeros grandes de formación. En ese momento el día de hoy parecía muy lejano y yo me preguntaba cómo sería cuando estuviera parada en donde estoy parada hoy.
Cuando entré al instituto estaba terminando la pandemia, unos meses antes habían comenzado mis hijos a ir a la escuela presencial y aunque eso parece muy lejano, siento que fué ayer cuando ajustaba mi vida para dar espacio a la formación.
Pero el tiempo si pasó y hoy empiezo a ver los frutos del camino recorrido. Y aunque sé que aún queda mucho por aprender y descubrir, siento en mi un suelo firme para seguir andando.
Agradezco a todos mis profesores por compartirnos sus conocimientos de forma generosa, por transmitirnos el legado psicoanalítico con paciencia y cariño, propiciando un ambiente agradable y estimulante para aprender. APM se siente como una familia, con un lenguaje propio y un sentido de pertenencia muy particular, que no es fácil de traducir a las personas de fuera. Por eso es tan difícil explicar que no estamos graduándonos de una maestría ni un doctorado, y sin embargo esta formación representa un punto de inflexión en nuestras vidas; porque el psicoanálisis es una experiencia que penetra en la médula, transforma la mirada, la forma de ser y estar.
Los que si han ido comprendiendo de a poco este idioma nuestro son nuestras familias, que hoy nos acompañan a festejar este logro que es en parte también suyo.
Gracias Jack por apoyarme en este maratón, por alegrarte con mis éxitos y creer en mí. Por darme la tranquilidad para poder adentrarme en este mundo, sabiendo que sostendrás a nuestra familia y que cuento contigo siempre, sabes que esto no hubiera sido posible sin ti, te amo.
A mis hijos, Mijal, Galia y Eitan, han crecido y madurado junto a mi en estos cuatro años, estoy feliz de que sobrevivieron conmigo. Me siento muy afortunada de verlos fuertes, libres y alegres. Estoy convencida de que el psicoanálisis me ha permitido ser una mejor mamá para ustedes y espero que este logro mío los inspire para ser siempre fieles a ustedes mismos, alimentar sus pasiones y ser buenos seres humanos.
A mis papás les agradezco su amor incondicional, cimiento que me ha permitido crecer y desarrollarme a pesar de las dificultades de la vida. Hoy se que a pesar de los errores que pudieron haber cometido, su amor es algo que no debe darse por sentado y ha sido lo más importante que he recibido en la vida. Gracias a ustedes y también a Rosy por cuidar a sus nietos cuando yo he tenido que estar trabajando o estudiando.
A Gaby, me has acompañado y apoyado en este trayecto desde mi entrada a APM, me has visto atravesar turbulencias y aconsejado con la firmeza cariñosa que te caracteriza. Tu ética, pasión y estudio creativo son un ejemplo para mi.
A Nancy, me acuerdo muy bien cuando llegué a supervisar contigo y me dijiste que para ti yo ya era una analista. Me has hecho sentir segura y en confianza, te agradezco la sinceridad en la transmisión de tus experiencias, tu calidez y por hacerme sentir buena analista.
Marcela, tuve la suerte de tener un primer análisis con una persona recta, inteligente, dulce y humana. Sin duda esa experiencia influyó para hoy estar graduándome como psicoanalista, gracias por mostrarme tu humanidad, impulsarme a abrir mis alas y poner por delante mi bienestar.
Sandra: me recibiste con brazos abiertos, oídos atentos, palabras precisas y cariño sincero. Gracias por ayudarme a entenderme, a enojarme, a jugar, fluir y vivir. Tu entrega genuina se ha sentido desde el inicio y me ha permitido sentirme contenida y respaldada para abrir mis dolores y confusiones; y a la vez construirme y soltarme.
Ricardo: Ha sido exquisito escucharte en las juntas clínicas, con esa humildad y genialidad que te caracterizan. Has logrado transmitirme el psicoanálisis con frescura, seriedad, libertad y complejidad.
A los compañeros de formación de otras generaciones, he podido acercarme a algunos de ustedes encontrándome a grandes personas, amigos y colegas con los que se que seguiré compartiendo. Gracias por estar aquí hoy.
Y por último a mi querida generación:
Yuri: Tú sensibilidad y entrega con tus pacientes es de admirarse, escuchar tus casos clínicos ha sido muy conmovedor para mi.
Edgar: He sido testigo del gran esfuerzo que has puesto para ser el analista que se gradúa hoy. Tu perseverancia y ganas de superarte harán que logres vencer los dolores y obstáculos que te ponga la vida. Te felicito mucho.
Fernando: Tu humor único ha logrado hacer divertidos los seminarios, sin opacar tu mirada profunda, creativa, sensible y fresca de la que he aprendido mucho. Me encantó tenerte en el grupo y ser testigo de tu transformación.
Michelle: No imagine que este recorrido me regalaría una hermana que será para siempre. Contigo he podido hablar de psicoanálisis, de la vida y compartir experiencias que hicieron más significativa la formación. Tu complicidad, amistad y afinidad me ayudaron a sentirme acompañada y comprendida y te deseo lo mejor.
Al Psicoanálisis: Tengo el lujo de tener una profesión que me apasiona, me reta, estimula mi pensamiento y me lleva a estar conectada conmigo misma y con los otros de una manera muy especial. Hoy festejo las vivencias y coincidencias que me llevaron a elegir este camino y a esta comunidad que comparte conmigo esta graduacion.